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Pruebas PISA: Análisis de los problemas y propuestas de mejora

¿Qué son las pruebas PISA? ¿Qué analizan, exactamente? ¿Cómo son los problemas que se plantean a los alumnos? ¿Qué podemos hacer para mejorar los resultados?

Estas últimas semanas hemos estado realizando y analizando problemas liberados de las pruebas PISA 2022 para conocer en profundidad las habilidades y conocimientos que evalúan estos tests estandarizados. De hecho, os dejamos a continuación la grabación del seminario web que organizamos para compartir con todos vosotros las conclusiones a las que llegamos:

¿Qué son las pruebas PISA?

  • ¿Qué son?

Evaluaciones estandarizadas que se llevan a cabo a nivel internacional cada 3 años, organizadas por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).

  • ¿Por qué se llevan a cabo?

Para conocer las competencias de los alumnos al analizar y resolver problemas, manejar información y enfrentarse a situaciones que se les presentarán en la vida adulta.

  • ¿Cuál es su objetivo?

Que los países participantes adopten las decisiones y las políticas públicas necesarias para mejorar los niveles educativos.

  • ¿Qué evalúan?

La comprensión lectora y los conocimientos y las competencias en matemáticas y en ciencias.

  • ¿Quién puede realizarlas?

El alumnado de 15 años.

¿Qué reflejan los resultados de las pruebas PISA 2022?

Los resultados reflejan que el aprendizaje competencial es el camino a seguir, pero que nos queda un largo camino por recorrer. Para conseguir superar con éxito las pruebas PISA es necesario saber deducir, encontrar patrones, interpretar… No se trata de transmitir conocimientos teóricos a través de la repetición de ejercicios, la memorización y la mecanización, sino que hay que incentivar a los alumnos a observar, descubrir, conectar ideas y resolver problemas.

La OCDE evalúa las competencias matemáticas de los alumnos mediante la clasificación de ejercicios en niveles de rendimiento. Se asignan niveles de puntuación bajos a contenidos como operaciones básicas, cálculo de porcentajes o interpretación de gráficos simples. Mientras que las puntuaciones más altas se asignan a procesos matemáticos más complejos, como razonar, hacer conexiones, y argumentar.

A continuación, os dejamos una tabla donde se indican los niveles de rendimiento junto con las destrezas que se requieren para poder hacer las tareas correctamente:

Tabla niveles de rendimiento pruebas PISA

¿Qué tipo de problemas se plantean a los alumnos?

Hemos analizado 5 problemas liberados de las pruebas PISA 2022. En todos hemos visto que, para resolverlos, es necesario dominar tanto los conocimientos como los procesos matemáticos. Además, hay que tener en cuenta:

  • Familiarización con el uso de la plataforma para hacer el examen: Los alumnos hacen la prueba en una plataforma digital. Cada problema dispone de diferentes herramientas que tienen que aprender a usar para poder realizar los ejercicios correctamente (hojas de cálculo, calculadoras de coste, tablas…). Los estudiantes pueden acceder a una explicación muy detallada sobre su uso durante toda la prueba, pero tenemos que tener en cuenta que se requiere de una buena comprensión lectora para poder interiorizar las explicaciones.

  • El uso de la calculadora: Los alumnos disponen de calculadora durante toda la prueba para facilitar el cálculo de las operaciones, incluso para sumar o restar. En este sentido, podemos concluir que la prueba da más importancia a la evaluación de las competencias o habilidades matemáticas, antes que al cálculo mental o a la repetición de procedimientos algorítmicos.

Os dejamos, a continuación, los problemas que hemos analizado:

¿Qué soluciones podemos llevar a cabo?

Analizando los resultados, nos hemos dado cuenta de que los problemas que no están sabiendo resolver los alumnos son los que exigen un nivel 5 o 6; es decir, los problemas que requieren deducir, hacer conexiones y razonar.

Precisamente, esto es lo que debemos trabajar en las aulas. No se trata solo de comprender profundamente los contenidos, sino también de interiorizar los procesos matemáticos. No vamos a mejorar los resultados si seguimos promoviendo un modelo educativo que promueva la mecanización y aplicación de algoritmos (niveles 1 y 2 de las pruebas PISA). Hay que plantear las matemáticas como un reto a resolver. Y en este sentido, los docentes tenemos un papel clave. Tenemos que guiar a los alumnos hacia la solución del problema a través de preguntas. Así fomentaremos que piensen, deduzcan, observen patrones… Si fomentamos el aprendizaje a través de competencias matemáticas, el aprendizaje es mucho más significativo y duradero.

El aula se tiene que transformar en un entorno de resolución de problemas a través de la conversación, la experimentación y la práctica. Es esencial inspirar curiosidad a los estudiantes por las matemáticas y aprenderlas de manera constructiva, sin temer al error. Solo de este modo, conseguiremos revertir la ansiedad matemática. Como docentes, nuestro objetivo tiene que ser ayudar a construir una sociedad competente y con pensamiento crítico. Conseguir esta transformación educativa requiere implicación por parte de todos.

Nens conversant i practicant en una aula
¿Cómo funcionan las pruebas PISA?

Las pruebas PISA se celebran cada 3 años y cada edición se centra más en una de las tres áreas (matemáticas, comprensión lectora o ciencia), esto quiere decir que la parte más extensa del examen (un 66%) se centra en uno de los temas y el resto se divide en un 17% para cada una de las otras áreas. Por ejemplo, los años 2000, 2009, 2018 giraron alrededor de la compresión lectora; en 2003, 2012 y 2022 (se hicieron más tarde debido a la pandemia) en matemáticas, y en 2006 y 2015 en ciencias.

La participación de las pruebas es voluntaria y quienes deciden si un país las hace o no son los gobiernos y sus instituciones educativas. En caso de que participen, las pruebas tienen un coste. Para la ejecución de las PISA se utilizan muestras representativas de entre 4 500 y 10 000 estudiantes por país.

  • Laura Morera

    Laura Morera es licenciada en matemáticas por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), doctora en didáctica de las matemáticas por la Universidad Autónoma de Barcelona, (UAB), profesora de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) y colaboradora en Innovamat. Además, Laura cuenta con más de 17 años de experiencia docente en primaria, secundaria, y en la universidad; y también ha liderado formaciones para docentes. De hecho, es coautora del libro "Aprender a enseñar matemáticas en la educación secundaria obligatoria", conjuntamente con Cecilia Calvo, Jordi Deulofeu y Joan Jareño; entre otras publicaciones.

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