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El papel de la tecnología en el aula de matemáticas

Tabla de contenidos

En la actualidad, un cúmulo de circunstancias ha hecho que el debate sobre los beneficios o los perjuicios del uso de la tecnología en las aulas haya cobrado cierta notoriedad. Pero, ¿qué dice la investigación educativa respecto al uso de la tecnología en las aulas? ¿Deberíamos seguir usándola? ¿Para qué y en qué momentos?

El debate en torno a estas tres preguntas aún sigue abierto. Sin embargo, investigaciones en este ámbito apuntan a que el factor más determinante no es la incorporación de la tecnología en sí misma, sino cómo la usamos. Tal y como comenta Audrey Azoulay, directora de la UNESCO, «la revolución digital encierra un potencial inconmensurable, pero, al igual que se ha advertido sobre cómo debe regularse en la sociedad, debe prestarse una atención similar a la forma en que se utiliza en la educación. Su uso debe ser para mejorar las experiencias de aprendizaje y para el bienestar de estudiantes y profesores, no en su detrimento».

En Innovamat, hemos dedicado tiempo a reflexionar sobre el papel de la tecnología en el aula, sopesando cuidadosamente sus beneficios y riesgos. En nuestra propuesta educativa, los docentes usan la tecnología tanto en la preparación de las sesiones como a modo de apoyo durante su realización. En cuanto al alumnado, optamos por que la utilicen una vez por semana, durante la práctica sistemática. Esta práctica consiste en la realización de un conjunto de tareas para consolidar el conocimiento construido en clase, buscando el equilibrio que permita aprovechar las ventajas de la tecnología sin comprometer la integridad de una experiencia educativa completa y significativa.

Beneficios de la tecnología en el aula

Así pues, la pregunta clave es: ¿las herramientas educativas tecnológicas son verdaderamente valiosas para el aprendizaje? A continuación, detallamos algunos de sus principales beneficios:

  • Una herramienta al servicio del docente: la tecnología puede potenciar la experiencia de aprendizaje, siempre y cuando se utilice de manera apropiada y bajo la guía de los educadores. El rol del docente es fundamental, no solo a la hora de facilitar la construcción del conocimiento matemático a través de la conversación, la manipulación y la experimentación, sino también para fomentar la práctica sistemática en el aula de matemáticas, promoviendo una actitud activa entre los estudiantes ante las actividades que se les presentan; es decir, que los invite a pensar, razonar y aplicar lo que están aprendiendo en clase.
 
  • Explotar las posibilidades del entorno digital: la tecnología nos ofrece la posibilidad de practicar contenidos difíciles de presentar en papel, como la visualización 3D, la estimación de los ángulos o la localización de números racionales sobre la recta numérica. Además, permite regular de manera sencilla el factor tiempo, que resulta importante para trabajar habilidades como la fluidez en el cálculo.
 
  • Individualización de la secuencia didáctica: la tecnología facilita poder adaptar la presentación de contenidos a cada alumno, teniendo en cuenta sus necesidades, así como su ritmo de aprendizaje. No siempre es posible gestionar un grupo de 25 o 30 alumnos, ofrecer actividades individualizadas para cada uno, y, a la vez, observarlos y proporcionar la ayuda que necesitan. En este artículo, podéis ver el valor didáctico de nuestra práctica digital y cómo se adapta a las necesidades de cada alumno.
 
  • Respuesta inmediata y de calidad: el uso de herramientas tecnológicas permite dar respuesta en el momento en el que el alumno completa la tarea, aportándole así feedback inmediato. Así, es consciente de su progreso sin tener que esperar a completar todas las actividades. Por ejemplo, en la App Innovamat, si un alumno da una respuesta errónea, no nos limitamos a corregirlo, sino que lo guiamos para que descubra el motivo de la equivocación. En el diseño de nuestras actividades digitales no solo encontramos este tipo de feedbacks, sino que también hemos incluido consejos o pistas que los alumnos pueden solicitar cuando no saben cómo resolver la situación. Aquí encontraréis un ejemplo de cómo es una sesión de práctica digital con nuestra app.
 
  • Tomar decisiones basadas en el progreso del alumnado: la tecnología nos permite conocer los niveles de consolidación de los objetivos de aprendizaje de cada uno de los alumnos a través de las actividades que han realizado. Esto permite a los docentes realizar una evaluación continua del alumnado y así poder ofrecer los recursos que necesita cada uno, ya sea para reforzar algún aspecto o bien profundizar otros que ya ha consolidado.

Los riesgos de un nuevo entorno

Usar la tecnología de forma pasiva, sin una visión pedagógica o didáctica fundamentada, o sin acompañamiento, conlleva algunos riesgos que debemos tener en cuenta:

  • El impacto en la concentración: frecuentemente, la tecnología viene acompañada de múltiples distracciones. Las notificaciones constantes en los dispositivos personales o el acceso a redes sociales interfieren de manera directa en el nivel de concentración. Conscientes de este riesgo, hemos ideado nuestra práctica digital para que se pueda realizar sin interrupciones en el entorno escolar, con la supervisión de los docentes. En caso de que se realice en casa, recomendamos usar preferentemente una tableta u ordenador, desactivar las notificaciones de los dispositivos en los momentos de uso de la app y supervisar su uso por parte de un adulto.
 
  • Tiempo de exposición: a veces el problema no está en qué hacemos con la pantalla, sino en el tiempo que le dedicamos y en lo que estamos dejando de hacer por usarla. Muchos de los productos digitales están diseñados con la intención de que el usuario se convierta en dependiente de su uso. Nuestra app se ha diseñado con mirada didáctica, evitando elementos que puedan generar dependencia. Además, teniendo en cuenta que no es recomendable una sobreexposición a dispositivos digitales, nuestra aplicación está pensada para que se realice en el aula únicamente una hora a la semana, en el caso de primaria y secundaria, y 15 minutos semanales, en el caso de infantil.
 
  • Replicar sin añadir valor: reproducir lo mismo que se hacía en clase, pero en formato digital, no implica una mejora en el proceso de aprendizaje. No se trata de pasar el contenido de los libros de texto a un PDF, ya que esta sustitución no aporta nada nuevo. Además, se suma el gestionar incidencias técnicas, lidiar con dispositivos que se quedan sin batería, y la necesidad de proporcionar acompañamiento y formación para adaptarse a nuevos softwares y sus actualizaciones.
 
  • Virtualizar excesivamente la educación: el aprendizaje que se produce a través del diálogo, la manipulación, la colaboración y el descubrimiento se logra de manera más natural en el entorno físico de una clase. Conscientes de ello, la práctica digital de nuestra propuesta solo representa una pequeña parte de todo el proceso de aprendizaje. Y es que, desde Innovamat, consideramos que la interacción directa entre estudiantes y maestros, la posibilidad de participar en actividades prácticas, el trabajo en equipo y el desarrollo de habilidades sociales son componentes fundamentales que la presencialidad brinda, sobre todo en etapas de educación obligatoria. Por supuesto, pueden existir circunstancias excepcionales en las que la educación a distancia sea la única opción viable, como cuando vivimos la pandemia. Incluso en estas circunstancias, nuestro propósito está en promover un aprendizaje competencial, a través de actividades ricas (un ejemplo de ello, es la propuesta de actividades en tres fases, diseñadas para poder realizarse desde casa).

La tecnología al servicio del aprendizaje de las matemáticas

El debate en torno al uso de la tecnología en la educación aún no ha terminado. El principal desafío reside en encontrar la mejor forma de integrarla en el aula. Como hemos analizado, en el caso del aprendizaje de las matemáticas, sus beneficios pueden ayudarnos a individualizar el aprendizaje, proporcionando así una experiencia más personalizada, explotando las posibilidades del entorno digital, a dar feedback ajustado a las necesidades de cada alumno y a dar más visión al profesorado de la evolución de su grupo. Sin embargo, si no se usa de forma adecuada, ya hemos visto que existen riesgos. En Innovamat, aceptamos el desafío proponiendo un uso responsable de la tecnología, potenciando sus virtudes y acompañando a los docentes en su aplicación en el aula de matemáticas.

Diferentes actividades de Innovamat

Referencias

 Bradley, D. (2019) Screen Time and the Brain. Harvard Medical School. https://hms.harvard.edu/news/screen-time-brain  

Desmurget, M. (2020). La Fabrique du crétin digital. POINTS.

GEM Report UNESCO. (2023). Global Education Monitoring Report 2023: Technology in education: A tool on whose terms? (1a ed.). GEM Report UNESCO. https://doi.org/10.54676/UZQV8501

Hassinger-Das, B., Zosh, J. M., Hansen, N., Talarowski, M., Zmich, K., Golinkoff, R. M., & Hirsh-Pasek, K. (2020). Play-and-learn spaces: Leveraging library spaces to promote caregiver and child interaction. Library & Information Science Research, 42(1), 101002. https://doi.org/10.1016/j.lisr.2020.101002

Higgins, S., Xiao, Z., & Katsipataki, M. (2012). The Impact of Digital Technology on Learning: A Summary for the Education Endowment Foundation. Full Report. En Education Endowment Foundation. Education Endowment Foundation. https://eric.ed.gov/?id=ED612174

Kirkwood, A., & Price, L. (2013). Examining some assumptions and limitations of research on the effects of emerging technologies for teaching and learning in higher education. British Journal of Educational Technology, 44(4), 536-543. https://doi.org/10.1111/bjet.12049

Lei, J., & Zhao, Y. (2007). Technology uses and student achievement: A longitudinal study. Computers & Education, 49(2), 284-296. https://doi.org/10.1016/j.compedu.2005.06.013

  • Frank Sabaté

    Cuando los ordenadores aún no eran como los conocemos, ya tenía la idea de dedicar su vida a relacionar la tecnología con la educación. Ha combinado su labor de profesor de primaria con la especialización en robótica y programación de ordenadores en el aula. Ha impartido muchas formaciones a profesorado sobre pensamiento computacional, STEM, trabajo globalizado, etc. Actualmente forma parte del equipo didáctico, tras llevar la propuesta de Innovamat al aula durante muchos años.

  • Julio García

    Graduado en Magisterio de Educación Primaria por la Universidad de Barcelona y técnico superior en Realización de Audiovisuales y Espectáculos por la Escuela de Medios Audiovisuales de Barcelona. Como maestro, siempre ha trabajado como especialista en matemáticas, dando clases en todos los cursos de primaria. Ha sido, también, formador de maestros en didáctica de las matemáticas. En Innovamat, ha coordinado el departamento de Didáctica Digital, y en la actualidad es el responsable del área de Evaluación.

  • Laura Morera

    Laura Morera es licenciada en matemáticas por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), doctora en didáctica de las matemáticas por la Universidad Autónoma de Barcelona, (UAB), profesora de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) y colaboradora en Innovamat. Además, Laura cuenta con más de 17 años de experiencia docente en primaria, secundaria, y en la universidad; y también ha liderado formaciones para docentes. De hecho, es coautora del libro "Aprender a enseñar matemáticas en la educación secundaria obligatoria", conjuntamente con Cecilia Calvo, Jordi Deulofeu y Joan Jareño; entre otras publicaciones.

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