Comprender y crear: entrevista a María Calsamiglia

Hablamos con María Calsamiglia, científica que se dedica desde hace tiempo al mundo de la educación, mejorándolo desde varios ámbitos. Doctorada en EE. UU. en epidemiología molecular animal, ha investigado en EE. UU. y en Cataluña, ha impartido clases en secundaria y bachillerato, ha coordinado un bachillerato buscando despertar y cultivar vocaciones científicas, y se ha implicado en un proyecto de investigación de donde ha salido Pentabilities: una herramienta y metodología para desarrollar las habilidades socioemocionales en el aula.

¡Hola, María! ¡Tu perfil es completísimo! ¿Cómo quieres que te presentemos?

He surfeado por la vida profesional entre dos pasiones: comprender y crear. Y esto lo he hecho en el ámbito de la ciencia y después en la educación, como profesora, facilitando que los alumnos aprendan a comprender, creen conexiones e inventen. Y esto me ha permitido entender e identificar algunos puntos que nos faltan incorporar en la educación para que los alumnos puedan navegar por la vida con intención y propósito, y he contribuido a diseñar herramientas y metodologías para dar un paso hacia esa dirección.

¿Por qué crees que las habilidades socioemocionales son importantes en la escuela?

Nos hemos preocupado mucho por la didáctica. Por cómo presentar, moldear, escalonar, conectar el conocimiento de diferentes disciplinas. Pero no hemos tenido tanto en cuenta que para aprender se necesitan unas habilidades sociales y personales que también se pueden educar: la responsabilidad, la autonomía e iniciativa, la gestión emocional, la cooperación, las habilidades de pensamiento… El aprendizaje de las competencias académicas y competencias transversales son simultáneos, sin unas las otras no tienen sentido ni posibilidad.

Nos hemos centrado en enseñar aquello de lo que debemos rendir cuentas y que sabemos evaluar.

Porque es lo que nos permite pasar de curso, elegir opciones; es lo que se nos valora como alumnos, profesores e instituciones educativas. Pero haciéndolo así probablemente nos lo hemos puesto más difícil para que se logren los objetivos de la educación, porque estamos dejando de lado unas habilidades que determinan el bienestar a lo largo de la vida: la toma de decisiones, mantener la motivación a largo plazo, establecer relaciones personales satisfactorias, adaptarnos y reaccionar de forma constructiva a las distintas situaciones, etc.

¿Cuáles son los retos más importantes con los que nos encontramos al evaluar las habilidades socioemocionales?

Para mí, el gran reto es buscar establecer un lenguaje común, en lugar de centrarnos en la evaluación como calificación que se pondrá en los boletines de los alumnos. Un lenguaje que nos permita entender, identificar, hablar y establecer objetivos concretos para desarrollar estas habilidades socioemocionales en los diferentes contextos de aula, no solo en tutoría. Esto nos ayudará a tomar conciencia, profesores, alumnos y familias, de qué son y de su impacto y relevancia en el proceso de aprendizaje.

Y el segundo gran reto es incluir la evaluación en el desarrollo de estas habilidades en los distintos entornos de aula. No tanto como una evaluación sumativa, sino como una evaluación formativa. Antes de informar de los resultados, debemos haber desarrollado estas habilidades. Por eso el profesor debe incorporar la mirada hacia estas habilidades en las actividades de clase que ya propone, y tomar nota de cómo el alumno se relaciona, reacciona y piensa en los entornos de aula. Es necesario utilizar la evaluación de las habilidades socioemocionales, teniendo en cuenta la perspectiva de profesores y alumnos, para promover la reflexión que lleva a la acción.

¿Qué te parece la aproximación de Innovamat a la LOMLOE?

La nueva LOMLOE en matemáticas añade un sentido (contenido) y un eje (proceso) socioafectivos. Desde Innovamat, apostamos por ir un paso más allá y tratarlos como un requisito indispensable, como el agua por donde nadan nuestros alumnos (¡y docentes!), sin la cual no hay ni sentidos ni ejes. En definitiva, creemos que es una tercera capa, independiente de sentidos y ejes, indispensable para cualquier aprendizaje. Lo explicamos más detalladamente en este artículo ¿Qué te parece nuestra aproximación?

No puedo estar más de acuerdo. Las habilidades socioemocionales integran los pensamientos, conocimientos y acciones. Educar las habilidades socioemocionales supone educar en las habilidades para la vida y, de paso, refuerza el desarrollo académico: la resiliencia, la perseverancia, la autonomía, la autoconfianza y la capacidad de comunicación. Y me gusta la imagen que utilizáis del agua por donde nadamos como metáfora de estas habilidades: integran nuestros pensamientos, emociones, conocimientos y acciones. Sin ellas, cada una de estas capacidades queda anulada.

¿Cómo abordar con garantías el aprendizaje de las habilidades socioemocionales?

Por último, entendemos que no hay fórmulas mágicas, pero ¿podrías darnos alguna recomendación? ¿Qué podemos decir a los centros educativos para que aborden con garantías el aprendizaje de las habilidades socioemocionales de sus alumnos?

Todas las pedagogías activas que estamos poniendo en marcha hacen que los alumnos desarrollen sus habilidades socioemocionales. Pero ofrecer experiencias activas no es garantía de éxito: es necesario guiarlas para que se desarrollen de forma positiva. Estas habilidades no se muestran en un producto, sino durante el proceso.

Prestar atención al proceso, recoger evidencias de estas habilidades y dar feedback para promover la reflexión y la acción que lleve a la mejora es la clave.

Pongamos un ejemplo. Que un alumno tenga problemas en el aprendizaje de las matemáticas puede tener diversas explicaciones: que no las entienda; que crea que no es capaz de hacerlo bien, tenga miedo al error y no se atreva a pensar; que no sea capaz de concentrarse porque se distrae con sus compañeros, etc. Fijándonos en los momentos en los que los alumnos trabajan activamente en clase y en cómo reaccionan, cómo se relacionan y cómo piensan, podemos ser mucho más eficaces y proponer acciones más acertadas para guiar al alumno hacia la mejora.

Es decir, incorporar el feedback basado en evidencias es un punto clave para cualquier aprendizaje, también el de las habilidades socioemocionales. Otra recomendación es incluir la auto y coevaluación. Existe la idea de que el evaluado no puede evaluar, y esto puede tener sentido en la evaluación sumativa. Pero este ejercicio forma parte del aprendizaje y es central en la evaluación formativa: es una manera muy efectiva y motivante para que los alumnos interioricen lo que significan estas habilidades, además de tener un muy buen impacto en el trabajo en equipo y en los resultados. Introducir la perspectiva del alumno y de los compañeros permite entender mucho mejor las diferentes percepciones e implicaciones de las interacciones humanas, y mantener sesiones de feedback incluyendo todas las miradas.

¡Muchas gracias, María!


Sobre la autora

Verónica Sánchez Orpella

Es profesora y escritora. Ha dado clases de Literatura en institutos de Barcelona y Nueva York y ganó el premio Carlemany con la novela «Coses que no podrem evitar» (Columna, 2015).